Esquiar en verano
Desde los glaciares hasta el hemisferio sur, pasando por las pistas cubiertasFEBRERO 2007
por Redacción SKIPASSION 06/07 Articulo publicado en el nº3 Skipassion
ESQUIAR EN VERANO
¡Cómo sobrevivir hasta diciembre!
Termina el invierno parece que con el sol se acaba la temporada de esquí pero, ¿qué tal te suena no tener que guardar los esquís en todo el año? Después de leer esto, el único respiro que darás a tus esquís será cuando los lleves a reparar.
Cerca o lejos, tú eliges, pero en cualquier caso te aseguras de emociones fuertes. El esquí en verano está reservado para unos pocos, así que si estás loco por este deporte, aquí tienes las claves.
La opción mas cercana la encontrarás si te acercas a uno de los más de 20 lugares que te ofrecen esquí en glaciares en Europa, entre Suiza, Francia, Austria e Italia. Pero antes de lanzarte, te contamos lo que necesitas saber para enfrentarte a un glaciar.
En general, las pistas están muy duras a primera hora, pero no olvides que estás en verano y esto significa que a pesar de estar en un glaciar, el sol generalmente no perdona. A mediodía, la nieve estará pesada y casi derretida, por eso la mayoría de los esquiadores sube a esquiar pronto (hacia las 8 de la mañana). Si eres de los que odian madrugar, siempre puedes buscar la cara norte de las montañas, donde a media mañana las condiciones aún serán buenas y podrás disfrutar de un par de horas de esquí. Aunque puede parecer lo contrario, el esquí en glaciares no es solo para expertos, pero debes cumplir unas mínimas normas de seguridad, como evitar esquiar fuera de pista, ¡si quieres mantenerte entero al menos una temporada más!!
Lleva ropa algo más ligera que en invierno, asegúrate de preparar tus esquís para nieve húmeda (o bajarás como un caracol) y no te olvides de la crema y las gafas. Con el sol del verano y su reflejo en la nieve, tienes el moreno casi asegurado. Y si aún te quedan fuerzas al bajar de las pistas, puedes completar el entrenamiento de esquí con clases teóricas, vídeo y otras cuestiones dirigidas a la mejora técnica, o dedicar la tarde a actividades como excursiones, mountain bike, rafting, jugar al golf o simplemente disfrutar del maravilloso entorno que te ofrecen las estaciones.
Si sigues leyendo es que es posible que la idea de esquiar en un glaciar te deje con ganas de algo más. Entonces ha llegado el momento de probar el esquí en el hemisferio sur, un desafío para los más intrépidos.
Con más de 30 estaciones de alto nivel, tan diferentes como cada país, terrenos variados e interesantes opciones culturales, el hemisferio sur es una fantástica alternativa a los glaciares europeos.
En general la temporada de esquíe en la mayoría de las estaciones del hemisferio sur dura de junio a mediados de octubre, aunque esto depende del estado de la nieve. Muchas de las estaciones tienen menor altitud que las europeas, pero las condiciones atmosféricas son igual de cambiantes. Algunas estaciones pueden estar algo menos desarrolladas que las europeas, en términos de infraestructuras, pero a cambio encontrarás mejores precios, pistas muy variadas, y espectaculares paisajes. Y sobre todo, ¡recuerda que estarás de nuevo en invierno!
Muchos esquiadores que han tenido la oportunidad de visitar ambos países, prefieren esquiar en Nueva Zelanda, a hacerlo en Australia. Ambos cuentan con un entorno natural privilegiado y buenas alternativas al esquí, pero para los que sueñan con este deporte, Whakapapa en Nueva Zelanda es la elección. Con más de 30 pistas y un sorprendente fuera de pista, es el área de esquí más desarrollada de Nueva Zelanda.
En cuanto a esquiar en Sudamérica, tienes a tu favor que está más cerca de Europa que Australia y Nueva Zelanda, a las que no tiene nada que envidiar en cuanto a las excelentes condiciones de esquí. El entorno en las estaciones de Chile y Argentina es también excepcional y si buscas las mejores pistas, las encontrarás en las estaciones más al norte, como Portillo y las Leñas.
Ya hemos repasado las dos opciones más ortodoxas si quieres esquiar fuera de temporada. Puedes ir a un glaciar o desplazarte hasta el hemisferio sur en busca de la nieve. Pero si quieres estar a la última, tienes que probar las pistas cubiertas. Desafiando al calor y al calendario, hace pocos años aparecieron las primeras pistas de esquí cubiertas, que gracias a una impresionante climatización y cañones de nieve, permiten esquiar en cualquier época del año, independientemente del calor que haga fuera. No encontrarás paisajes alpinos, al menos naturales, pero podrás esquiar, que no es poco.